domingo, 24 de julio de 2011

LAS GLORIOSAS EXCEPCIONES

Son individualidades que nadan contra la corriente. Exhiben sin desmayo coraje silencioso o público. Las hay en la vida cotidiana. Esas quizás no ameriten el aplauso ciudadano, pero si la recompensa derivada del regocijo interior que nutre la autoestima. Interesantes son los casos de quienes abogan por una causa adversa a aquella que los gobernantes de turno asignan a un país completo. Entonces menudean diatribas como "traidor a la Patria". Nadie quiere serlo y cosechar tal etiqueta implica perder tranquilidad, trabajo y hasta la vida. Sin embargo, siempre hay excepciones. Son los que "contra viento y marea" se atreven, a "atornillar al revés".


En esta esfera es interesante destacar a O´Higgins opositor tenaz de la agresión que impulsa el binomio Portales-Prieto contra el ensayo integrador de Andrés Santa Cruz. En aquella guerra (1835-1839) -la primera estallada entre las novatas repúblicas del Nuevo Mundo- el prócer está con la Confederación Perú-Boliviana junto con otros militares como Ramón Freire y José Antonio Vidaurre. En la Guerra de la Triple Alianza -que Alberdi rebautiza como de la Triple Infamia- los militares Felipe Varela y Ricardo López Jordán, entre otros, proclaman fraternidad con Paraguay oponiéndose a la confrontación.


En los forcejeos producidos entre Lima y Santiago durante los primeros decenios del siglo XX la FECH y un puñado de intelectuales abogan por resolver la tirantez mediante el arbitraje. Les caen encima, como buitres, los heraldos diabólicos de la patriotería. Los contestatarios son encabezados -entre otros- por Carlos Vicuña Fuentes y los hermanos Lagarrigue. Están sólos, pero resisten. Invitan a Santiago a Haya de la Torre entonces cabecilla de los estudiantes peruanos. Les destruyen la sede del gremio académico. Sin embargo, permanecen enhiestos. Analizo esa gesta iberoamericanizante en http://premionacionaldeeducacion.blogspot.com/2009/11/la-cuestion-del-norte.html


En la I Guerra Mundial los marxistas de entonces caen en la trampa y cada agrupación socialdemócrata apoya a su respectivo gobierno "por la Patria". Se opone únicamente Lenín y -en esa postura- lo antecede, en 1915, Luis Emilio Recabarren. No obstante, en la escena europea, el líder ruso concuerda otros egregios disidentes: el francés Juan Jaures y el alemán Carlos Liebknecht. Serán asesinados por los socialpatriotas cuyos nietos hoy manejan la Tercera Vía y administran el socialismo democrático europeo. Entre ellos Miterrand, Blair, Rodríguez Zapatero que son la máscara académica del imperialismo.


En la URSS imposible no destacar al físico nuclear Andrés Sajarov que, desde su curul del Soviet Supremo, durante la época de Brezhnev, se atreve a denunciar la naturaleza colonialista de la invasión de Afganistán. Los socialpatrioteros rusos lo hacen objeto de injurias y de la acusación de proferir groserías contra el Ejército Rojo. Sin duda ignoraban la actitud de Lenín y la ocupación de ese país la presentan -al estilo de Sarmiento- como el triunfo de la civilización sobre la barbarie. Ignoro si en Moscú ayer u hoy otros discrepantes sean "gloriosas excepciones" y condenen el genocidio de Chechenia...

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