miércoles, 7 de diciembre de 2016

MARTI y MARXISMO

El apóstol se  ahoga en mármol y en bronce. El pedestal de su estatua lo aleja de la muchedumbre y le confiere  aura de héroe, Sin duda, lo es, pero no envuelto en la túnica de personaje mítico. Piénsese que nace en 1853 y perece en combate en 1895. Vive apena 42 años, Es abogado, docente, prosista, poeta, periodista y soldado. Actua en diversos países. Residiendo en Nueva York publica nota en la prensa a propósito del deceso de Carlos Marx a la sazón su coetáneo. La  publica en EEUU y se reproduce en el diario "La Nación" de Buenos Aires. Allí lo elogia porque defiende a los desvalidos y pone de relieve su influjo en diversos círculos. El texto no autoriza a exhibir un Martí adhiriendo al marxismo. 

Carlos Marx
Pese a lo dicho le atribuyen una militancia de esa índole. Sin embargo, cabe señalar que, al año siguiente,  glosa la obra de Heriberto Spencer  "La nueva esclavitud". Allí se lee que una república socialista implica peligrosa acumulación de atribuciones en los funcionarios. El Estado será tan aplastante que el individuo pasa, de siervo de los empresarios, a siervo de los burócratas y éstos, se tornan  ambiciosos y abusadores. No es fácil, el análisis, pues se mezclan las teorías spencerianas con las presuntas convicciones del cubano. No obstante, sorprende la profecía de la obra y el interés del cubano por comentarla. El artículo lo cierra exigiendo a ese autor británico que también enjuicie las desigualdades de la sociedad brotada del capitalismo.