lunes, 12 de diciembre de 2016

MOSAICO O CRISOL




Se alude al todavía Presidente de EE UU como "afroamericano». Así también son poderosos los italoamericanos, los grecoamericanos, los judeoamericanos y   hay barrios con asiáticos, por ejemplo, China Town. Nadie –en cambio- se refiere a "Pelé", el emblemático futbolista como «afrobrasilero» y menos como «afrolusitano». Ello porque el mundo norteamericano, específicamente, Angloamérica es un mosaico. Allí diversas etnias conviven «juntas, pero no revueltas», Iberoamérica, por el contrario, es un crisol.



Desde el origen, en 1492, la mixtura es lo usual y, por ende, predomina «el café con leche». Es el 9O%. No más del 5% practica la endogamia defendiendo su condición euroblanca. Es el «patriciado» colonial que hace la Independencia y desde entonces retiene el poder. A título excepcional se mixtura con euroinmigrantes. Así acentúa la distancia racial respecto a la «plebe». Resulta curioso,  por ejemplo, que en Angola y Mozambique no se genere  amalgama afroportuguesa.



El otro 5% ajeno a la mezcla, no por prejuicio, sino por condición periférica, es lo que resta de lo amerindio. No obstante, el éxodo rural disminuye esa cifra, pues por centenares y miles son los que se urbanizan. El 90% son el «pueblo nuevo», fruto de aquel mestizaje. Esto explicaría que se estime coexistentes en Obama a Africa y Angloamérica, Contrario sensu, en el Rey del Futbol, apodado Pelé, Africa y Portugal se evaporan. La fusión ha originado sociohistoricamente un producto nuevo: Brasil.